Este año, la junta directiva decidió celebrar la tradicional Calçotada en Barcelona, por cuestiones económicas y operativas. El lugar escogido es un clásico de Barcelona, que imagino que todos, ya conocíamos,
El restaurante Can Travi Nou está ubicado en una masía del siglo XVII, en el antiguo camino de Sant Cebrià, hoy Calle Jorge Manrique. A principios de los años 20, después de muchos años dedicados a la agricultura y a la ganadería, sus propietarios la transformaron en una masía-torre señorial, decorándola con un gusto exquisito y respetando la estructura de la típica masía tradicional.
En 1982 esta masía fue convertida a restaurante, ofrece a los amantes de la cocina tradicional/mediterránea un rincón emblemático, rústico y acogedor dentro del mismo casco urbano de la ciudad de Barcelona y el disfrute de una comida deliciosa en contacto con la naturaleza.
Josep Soler y Teresa Ribatallada iniciaron su actividad empresarial en el año 1982 con el restaurante Can Travi Nou, una masía del siglo XVII, propiedad de la familia, que fue reformada y acondicionada para poder albergar el negocio, que rápidamente se convirtió en un local de referencia de la ciudad.
A día de hoy, con las mismas ganas que sus padres, se suman a seguir su legado , sus hijos, Pepe y Mariona.
El éxito les animó a extender el negocio con otros restaurantes, sin perder nunca la esencia familiar. A Can Travi Nou le sucedieron El Pintor (1986), Can Cortada (1994) y El Xalet de Montjuïc (2004).Su gastronomía tiene sus raíces en la cocina tradicional catalana con productos de la mejor calidad.
Con el devenir de los años se ha conseguido formar un equipo que ha logrado transmitir y mantener el espíritu familiar que impregna el ambiente de la empresa.

